
Me da un poco de grima colgar esta foto en mi blog pero lo creo necesario como terapia de choque. La fuente es ABC, fotografía tomada ayer mismo antes del comienzo del partido ante el Córdoba. El palco del Benito Villamarín sin Manolito pero con sus muñecos. Aparece también el presidente del Córdoba, cuya sonrisa parece decir algo así como vaya papeleta tener que aguantar a estos personajes...
Indignante. Vaya caritas (de mármol) que tienen los untados de Manolito; cucharas, marionetas y demás ralea. Los del loquedigadonmanué, cómplices del daño que su amo nos está haciendo. Por supuesto Manolito no estaba, es tan bético el pobre que le da pena ver al Betis en segunda. Bueno, lo vería por la tele. ¡Ah, no! ¡Que no había tele! Bueno, pues sintonizaría al gordo, ese que seguro que cuando el estadio gritaba contra su amo miraría para otro lado o se comería un paquete de donuts para olvidar las penas.
No lo olvidéis, los que gritaban ayer son socios, ¿os enteráis? Creo que cualquier bético, ya sea socio, accionista, las dos cosas o ninguna, tiene derecho a protestar contra los mandamales verdiblancos. Pero como parece que a Manolito lo único que le importa es despreciar a los béticos, está bien recordarle que los que le gritaron ayer son socios.
No os queremos, entre o no entre la pelotita. Llega Septiembre y vuelve la actividad a los juzgados. Señora Alaya, le esperamos como agua de Mayo. Libérenos de esta lacra, por favor.


