Llegó el día. Esta noche, en el Benito Villamarín, se disputará el derbi número 83 entre el Real Betis Balompié y el Sevilla F.C.
Hace un par de años escribí un artículo que titulé El fútbol que se fue en el que narré cómo se vivían los derbis antes de que fuera invadido por salvajes que utilizan el fútbol como excusa para demostrar que tienen más de animales irracionales que de seres humanos. Deseo con todas mis fuerzas que noches como esa se puedan vivir de nuevo y hoy tenemos una gran oportunidad para que el partido sea una fiesta, sin olvidar la rivalidad y el pique sano y bien entendido que nunca deben faltar, por supuesto.
Llegan ambos equipos con sólo tres puntos de diferencia en la tabla a favor de los de Marcelino. El técnico sevillista no esperaba tener al Betis tan cerca a estas alturas de campeonato, aunque hay que recordar que este partido debería haberse disputado allá por agosto. Los de Pepe Mel, por su parte, están protagonizando un campeonato irregular, su trayectoria puede compararse a la de una montaña rusa, buenas rachas mezcladas con catastróficas. Tal vez suficiente para mantener la categoría, pero sería de agradecer un poco más de regularidad.
Todo eso no sirve hoy para nada. El derbi es un partido diferente al resto. No es un partido más. Hay que ganar y para ello Pepe Mel -supongo que Marcelino también, pero a mi el que me importa es el Betis- ha preparado el encuentro como un bético haría, incidiendo a sus jugadores en la importancia del partido pero sin elevar los niveles de ansiedad de la plantilla a límites peligrosos.
Me da igual qué equipos pongan en liza ambos entrenadores, no me importa el sistema táctico que utilicen, las bajas no son excusa, me da igual que haga más o menos frío a la hora del partido porque sé que durante esos noventa minutos lo que menos voy a tener es frío. Espero y deseo que las aficiones se comporten, que el derbi se viva como lo que es, una fiesta de la ciudad. Que el árbitro no estropee la fiesta, que gane el mejor y que el mejor sea el Betis.
La expectación que ha levantado el partido es máxima. Más de dos años sin derbi Betis-Sevilla es mucho tiempo. Medios de comunicación de todo el Mundo estarán presentes y tenemos que demostrar que sabemos divertirnos sin hacer el cafre. Como escribí en el artículo que mencioné al principio, es hora de que vuelva el fútbol que se fue.
El partido, a las 22 horas (La Sexta) en el estadio Benito Villamarín, dirigido por Carlos Velasco Carballo (comité madrileño).



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